Pintura – Klee, experimentación y vanguardia

Klee, experimentación y vanguardia

 

Por Jaime Moreno

 

Pasó la Semana Santa  y estamos en abril. Seguimos adelante. Para esta edición he dejado de lado la temática del arte maya para dar un respiro de aire fresco. Es por ello que apreciaremos un poco de esa etapa artística convulsa y estridente: la vanguardia. El período que siguió a la Primera Guerra Mundial trajo consigo un flujo de artistas movidos por el hastío de las formas clásicas y la zozobra social. Las vanguardias, entonces, son el movimiento que utiliza la experimentación como medio de creación artística. ¿Complejo? Te lo pongo un poco más fácil. Los movimientos de vanguardia son todos los “ismos” de los que seguramente has oído hablar alguna vez. El cubismo, el expresionismo y el surrealismo son producto de esta corriente. Es en este contexto, de experimentación y guerra, donde aparece nuestro invitado de hoy: Paul Klee.

Nacido en una localidad cercana a Berna, Klee (1879 – 1940) se convierte en uno de los artistas suizos más reconocidos de todos los tiempos. Amigo cercano de Kandinsky y Jawlensky, forma con ellos varios grupos que promovían la experimentación artística y la libertad de vehículos de expresión. Veamos, entonces, su obra.

Habrá que definir primero tres “ismos” que tocan pito en este asunto: el cubismo, el surrealismo y el expresionismo.


1. Cubismo:
Lo habíamos visto en ediciones pasadas, ¿recuerdas? Si no, ahí va una cápsula informativa. Un cubista se pregunta por qué debe pintar el objeto de frente, si visto de lado o desde abajo aún continúa siendo lo que es. El cubismo es, entonces, la visión de un objeto desde todos sus ángulos.

2. Surrealismo: O, mas bien, Suprarrealismo. Presenta imágenes simbólicas y abstractas para representar los estados más profundos de la mente humana. Es una corriente basada en los postulados de la consciencia y la no consciencia de Freud.

3. Expresionismo: Busca la expresión de los sentimientos y emociones pero encima de la realidad objetiva. Se caracteriza, entre otras razones, por la contraposición de colores y la representación de interioridades a través de tonalidades específicas.

9-pintura-parnasum

Dicho esto podemos entrar a escudriñar en los Klee que hoy te presento. La primera de ellas es Ad Parnassum, donde el artista explora todos los elementos de la composición de la naturaleza y de su entorno personal. En esta obra, el autor crea una melodía polifónica que se desprende y gira alrededor de las tonalidades primarias: rojo, amarillo y azul. La obra es, en suma, la representación de un estado de ánimo a partir de los elementos que, de una u otra manera, tienen que ver con la infancia del pintor.

9-pintura-ancient

Situémonos entonces en Sonido antiguo, que expresa la bipolaridad de la mente humana y la lucha constante por dominar los estados de ánimo que se contraponen en el ser interior. Nuevamente vemos cómo Klee utiliza la idea de la polifonía derivada de un color en específico. Es clara la contraposición de tonalidades claras y oscuras, con lo que se reafirma la idea de la lucha psíquica.

9-pintura-rose

Finalmente, El jardín de rosas. Klee intenta reflejar en esta obra el colorido de una imagen y un objeto. Todo combinado en una unidad que incluye totalidad e individualidad, paisaje y elemento. Vemos nuevamente el principio de tonalidad que se diluye desde un punto fijo y que se contrapone con el siguiente color. Fíjate cómo el punto de difusión está dado por cada forma floral esparcida por todo el lienzo, en contraposición a las tonalidades oscuras.

Hemos visto entonces que Paul Klee posee un poco de tres de los “ismos” más reconocidos de la vanguardia y que la combinación de éstos se materializa en forma de obras icónicas de gran calidad. Un dato más, ¿te parece un poco infantil? Si has dicho que sí, tienes razón. Klee es de los primeros en apreciar la mente infantil como forma de auto educación estética. Esto hace de sus obras una interesante mezcla de teoría  psicológica y arte. Espero, entonces, que hayas apreciado a este increíble autor de entre guerras. Feliz abril. Me despido con una frase para reflexionar:

 

 “El color me posee, no tengo necesidad de perseguirlo, sé que me posee para siempre… el color y yo somos una sola cosa. Yo soy pintor.” Paul Klee.

¡Hasta la próxima!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s