Música – Jazz

Jazz

 

Por Julio Enrique Pellecer

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“He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz”.

 “Aullido” de Allen Ginsberg

La única forma original de arte estadounidense. Un género musical. Una fusión de estilos. Una forma musical cuya base es la improvisación.

Es lo que se me ocurre al tratar de definir el Jazz. Si bien el definirlo lo limitaría (como dijera Oscar Wilde; aún cuando supongo que no se refería al Jazz …), tampoco sería acertado no tratar de hacerlo, porque para comprenderlo hay que delimitarlo (o morir en el intento).

Para comenzar…

¿Qué es Jazz?

Según “Jazz para principiantes” de Ron David: “La palabra Jazz es probablemente Ki-Kongo creolizado: es similar en sonido y en significado a ‘jizz’, el término corriente americano (estadounidense) para semen”.

Y es que el Jazz es creación en el acto. Es esto lo que le separa de unos géneros y le hace cercano a otros, el hecho de la improvisación en la interpretación. Paradójicamente, aún cuando en la actualidad la música académica parece completamente ajena a lo improvisado, a lo largo de la historia de la música culta occidental encontramos ejemplos de soberbios improvisadores, desde Johann Sebastian Bach (clavecinista y organista), pasando por Wolfgang Amadeus Mozart (pianista y violinista) y Ludwig Van Beethoven (quien aún cuando no tenía una técnica tan depurada en el piano como el maestro de Salzburgo, era reconocido como su sucesor indiscutible en cuanto a las variaciones sobre un tema, esto sería tópico para ser tratado en otra oportunidad), llegando a personajes como Franz Liszt quien hizo del piano casi una orquesta en miniatura.

Sin embargo, cuando se menciona el término “improvisación”, ¿a qué nos referimos realmente? Gunther Schuller, en el prólogo del libro “Improvising Jazz” por Jerry Coker, explica: “Este mito consiste en la desafortunada noción que la creación de música es un vago, nebuloso acto fundamentalmente fuera del control del creador, eso es, el compositor; y que hay un estado llamado ‘inspiración’ el cual periódicamente desciende de ‘arriba’, siendo concedido sólo a aquellos compositores quienes, por igualmente nebulosas razones, están especialmente dotados para recibir tales inspiraciones. Un corolario de esta fantasía es que ingredientes como el pensamiento y el trabajo (distintos del simplemente escribir la ‘inspiración’ en papel pautado), de hecho cualquier actividad intelectual, son anatema para la verdadera creatividad artística”.

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Luego, Schuller nos comenta: “En efecto, hasta muy recientemente, si uno se atrevía a sugerir que King Oliver o Charlie Parker realizaron algún tipo de pensamiento antes, durante o después de un solo determinado, acerca de ese solo, uno era excluido como un aguafiestas que le extirpaba toda la diversión al Jazz, o al menos uno quedaba como si no fuera muy ‘moderno’. Se pensaba que los solos emanaban verdaderamente de la boca y dedos del ejecutante, sin beneficio de algún intermediario, tal como el cerebro… Tendemos a olvidar cuán importante en el acto creativo es lo negativo, por ejemplo, cuanto de ello consiste en descartar aquello que no es relevante o válido, para que por medio de un proceso de eliminación lleguemos a ese simple ‘descubrimiento’ de que es (presuntamente) lo más válido. Este proceso puede tomar horas, semanas, o – y esto es común en el caso de los improvisadores – solamente fracciones de un segundo”.

Aparte de lo anterior, tratar de exponer en estas pocas líneas todo lo que es el jazz sería imposible. Pero lo dicho es un buen punto de partida.

Y ahora, veamos…

¿Cuáles son los orígenes del jazz?

Son varias las fuentes a partir de las cuales el jazz se ha originado:

·    Para empezar, las tradiciones musicales africana, europea y americana (especialmente el ritmo latino).

·    Si nos concentramos en la tradición africana y por extensión afroamericana, nos encontramos con la polirritmia del oeste de África, es decir la combinación de varios ritmos sonando simultáneamente; y la escala pentatónica africana, la cual como su nombre lo indica está conformada por cinco tonos o notas musicales, con sus sonidos “desafinados”, es decir las notas blues.

·    La forma más cruda del jazz es aquella que retoma la estructura básica del blues de 12 compases: I – IV – I – V – I. Así que podemos decir que el jazz y el blues están íntimamente ligados, y el blues, a su vez, se deriva de las antiguas canciones de trabajo de los esclavos de las plantaciones del sur de los EEUU y de los espirituales negros, himnos religiosos adaptados por los esclavos afroamericanos, y de los cuales se deriva la música gospel.

·    Las Bandas Marchantes de Nueva Orleans, las cuales se multiplicaron a partir del final de la guerra de secesión estadounidense. Los ahora libertos afroamericanos pudieron acceder a instrumentos musicales, abandonados por los soldados confederados, y que antes, en muchos casos les estaban vetados. Estas agrupaciones musicales acompañaban y siguen acompañando los cortejos fúnebres, y al entonar piezas como “When the saints…”, en realidad no lo hacen únicamente por el finado de turno sino por todos aquellos caídos desde que comenzó la esclavitud en EEUU. Es un canto a la reivindicación y como los blues, son un lamento combativo.

·    El ragtime, cuyo rey se ha dicho que fue Scott Joplin, es un estilo de finales del siglo XIX, aparecido posiblemente en el sur de los EEUU interpretado por músicos creole y afro americanos, que está fuertemente influenciado por formas musicales europeas como las polcas y marchas, y que está escrito en un compás de dos tiempos, pero con la diferencia que entre los tiempos fuertes, ejecutados por la mano izquierda en el piano, la mano derecha acentúa los débiles, generando lo que se conoce como síncopa, una irregularidad en el ritmo, que desemboca en la parte del jazz que se denomina “swing”. Los tiempos son como “rasgados”, estirados, y de ahí el término ragtime (rag: rasgar; time: tiempo).

·    Posteriormente, durante el transcurso del siglo XX, es innegable la influencia del ritmo latino, principalmente de dos fuentes primarias de la música latinoamericana: Cuba y Brasil. El aporte de la primera resulta en el surgimiento del Latin Jazz y la segunda influencia engendra el Bossa Nova.

Por lo mencionado podemos concluir que para tener jazz necesitamos los siguientes elementos:

·    Mezcla de influencias musicales

·    Polirritmia

·    Blues

·    Diversidad en los instrumentos musicales

·    Swing

Ahora bien…

¿Cuándo, dónde y cómo se inició el Jazz?

Aún cuando no hay certezas al respecto, algunos autores señalan que el Jazz nació con el siglo XX. Acerca de su lugar de origen, también incierto, muchos coinciden en que su aparición se dio en la ciudad de Nueva Orleans; en todo caso, fue en este centro urbano donde fue madurando y conquistando su popularidad, escalando poco a poco, desde sus inicios como un género marginal, interpretado en los burdeles hasta lo que es ahora, música de vanguardia y de gran respetabilidad.

El Jazz evolucionó a partir de las fuentes mencionadas anteriormente y fueron brotando de él, de manera gradual, distintos subgéneros, los cuales, contrario a lo que sucede con la música de “moda”, se han mantenido con cierta vigencia o se han desarrollado de maneras insospechadas.

Los subgéneros del Jazz han llegado hasta nuestros días, desde los humildes inicios del Jazz de Nueva Orleans, pasando por el Swing, el Bebop, el Cool, el Free Jazz y el Jazz de Fusión, con muchísimas variantes más. Incluso, es justo mencionar el Acid Jazz o experimentos de fusión como el álbum póstumo Doo Bop de Miles Davis, colaboración entre el trompetista y el rapero Easy Mo Bee.

(Un análisis más detenido de la cronología del jazz podría ser presentado en una próxima entrega).

Bibliografía:

David, Ron. Jazz para principiantes. Era Naciente SRL. Sin número de edición. Argentina. 2002. p.p. 22 – 25, 167

Coker, Jerry. Improvising Jazz. Prentice-Hall, Inc. Sin número de edición. Estados Unidos. 1964. p.p. viii, ix, x

http://en.wikipedia.org/wiki/Jazz

http://es.wikipedia.org/wiki/Jazz

Imágenes


Enlaces:

Visiten en blog de Julio Pellecer: las aventuras de Petoulqui

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