Reseñas – A la sombra del granado/ Tariq Alí

A la sombra del granado

Tariq Ali

Editorial Alianza

Madrid, 2006

18-resenas-granado

En la España musulmana (al-Andalus), el cristianismo empieza a recorrer el territorio, de esa forma en que sólo los credos pueden hacerlo…

“Hombres uniformados retiraron indiscriminadamente varios miles de de copias del Corán, junto con comentarios eruditos y reflexiones filosóficas sobre sus méritos y faltas, todos elaborados en la más exquisita caligrafía. Los soldados cargaban a sus espaldas, en improvisados fardos, manuscritos extraordinarios, pilares de la vida intelectual del al-Andalus (…) estaba convencido de que sólo podrían vencer a los paganos si se aniquilaba por completo su cultura, y eso requería la destrucción sistemática de todos sus libros”.

Sí, aquel que queme libros quemará hombres…

Tariq Ali, escritor y ensayista británico de origen paquistaní, nos presenta una novela crítica sobre el choque entre civilizaciones tras la culminación de la Reconquista en 1942.  El autor personifica el sentir musulmán, y quizá el de cualquier ser humano al que se le pide renunciar a lo que es, por lo que se debate entre ceder e ir anulándose en el silencio, o morir súbitamente en una lucha que se vaticina perdida.

Pero ¿qué pasa cuando un cuerpo en movimiento choca con otro que permanece inmóvil? El movimiento en sí es algo que no se detiene. Es lo que sucede en el encuentro y absorción de culturas y civilizaciones, aquellas que una vez fueron grandiosas e imperantes caen en las redes de las próximas que emergen. Es ahí cuando los cambios son explicables, pues siempre están a favor de quien vence.

Lo que antes era sagrado se convierte en herejía, lo que era natural es ahora blasfemia, y el ser humano pierde el sendero de su origen y jamás vuelve los ojos a aquello que es realmente importante. Las religiones son pretextos humanos para justificar acciones “buenas o malas”, y quizás sea el error más grande del hombre darle a su rabia o amor el nombre de Dios.

La civilización occidental conlleva inherentemente al cristianismo, pero ¿esa fe no es parecida a muchas otras?

“Entonces hice hincapié en el hecho de que los libros de esta secta, sus rituales y supersticiones componían un mar insondable. En cada casa, en cada habitación, exhiben los mandamientos de su profeta en versos aparejados. Fue Vuecencia, este humilde servidor, quien por primera vez expresó la idea de que esos libros demoníacos y las ponzoñosas doctrinas que contenían debían arrojarse a los fuegos del infierno”.

El que cree que tiene en sus manos la verdad absoluta no podrá disfrutar de las maravillas de las otras verdades. Todo lo que no entendemos se convierte en enfermedad o aberración, pero ¿quién puede comprender si no se da la oportunidad de ver las cosas tal cual son? ¿Somos en verdad tan diferentes o solo tratamos de inventarnos diferencias? Entre las especies que caminan sobre la tierra, el ser humano es el único que le teme a otro ser humano.

Diana Vásquez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s