Reseñas – Café Express / Isabel de los Ángeles Ruano

Café Express

Isabel de los Ángeles Ruano

Editorial Cultura, 2008

28-resenas-express

Por Magdalena Camargo

Tratar de descubrir, descifrar e intuir al mismo tiempo la poesía de Isabel de los Ángeles Ruano, me conduce de modo irremediable a la pregunta sobre hasta qué punto la creación poética es un acto de conciencia, de abandono, de aislamiento. Esta mujer a la que llaman loca, deambula por las calles de ciudad de Guatemala, y me pregunto cuáles son las calles que se construye con la argamasa de sus palabras, cuál es verdadero mundo que ella habita, donde ella vaga… o bien, donde ella reina; y cómo, a pesar de la supuesta locura, sigue escribiendo poesía.

Uno de sus libros que pude traer de mi viaje a Guatemala fue Café Express. Este libro de Isabel de los Ángeles Ruano sugiere inevitablemente beberlo junto a un café, es de esos libros que se leen de un tirón, ya sea en la privacidad del estudio, entre los ruidos de un parque, o en la cafetería de siempre. Cada poema da esa sensación de sorbo cálido, de familiaridad, donde uno se encuentra con la franqueza de esos temas universales, imperecederos.

En Café Express se yergue el amor, por sobre todas las cosas el amor, y sus sombras nocturnas, y sus rosales recién abiertos, y sus promesas y despedidas, la moneda del recuerdo y el olvido girando y alternando sus cruces y sus caras. El enfoque del amor que Isabel de los Ángeles Ruano abarca en el poemario da de pronto la sensación de evocar los versos de Alejandra Pizarnik: “Siniestro delirio amar una sombra / La sombra no muere.”; o bien ese: “Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca” de Jaime Sabines. Es ese tipo de amor turbio y limpio a la vez, inflamado de búsquedas y de rupturas, el que nos encara:

“¿Me recuerdas acaso?
Tú que vas caminando
por las tardes sin vuelta
¿recuerdas esta vía trazada
con soles rojos?”

Pero en esos momentos en los que transitamos los límpidos corredores, los que van tapiados de la ilusión donde hayan espacio para habitar el gozo, la felicidad, el canto, la esperanza, se nos muestran plagados de la ternura fresca y sencilla, acaso juvenil, del amor:


“este es mi corazón
que se despeña del tramonto
hacia las sombras nocturnales.
este es mi corazón que sueña
y te cobija en su abrazo”.

Aún así impera siempre el naufragio, un mar revuelto de puñales y nubarrones, porque el libro es sobre todo el enfrentamiento con lo efímero del amor, con su carácter expreso, de pronto tumultuoso, lo innegable de los finales y las partidas, junto con la condensación de esos desencantos:

“Más allá de este tiempo
de brújula extraviada.
Más allá de mis días
solitarios y crueles.
Más allá de mis horas
este dolor sin puertas”.

La nostalgia nos guía por la ciudad y sus campanarios, los cafés, las torres, y los parques; una ciudad en la que parece que todo el tiempo es la hora de la tarde. Ese es nuestro escenario, donde el amor es ese derrumbe abrumadoramente desproporcionado e indetenible:


“y creces en mi pecho
con tu sed de hojas muertas”.

Nos vemos también en la incapacidad de librarnos de esa impaciencia del amante que se embriaga en las memorias, entre las fotos desgastadas y los ecos de las risas, y que espera, siempre espera:

“mi corazón te anhela
te espero y tú no vienes”.

Isabel ha seguido ese destino que vio en ella León Felipe, ha seguido diciéndonos ese algo misterioso de la palabra, por el que ha venido. Y más allá de la trascendencia y del carácter imprescindible de su obra, de su lugar indiscutible en literatura centroamericana, al final permanece la poeta, Isabel y su mano abierta que nos extiende una llave, los portones que en el fondo aguardan; y la poesía, y el amor, y la locura, si hay entre ellos alguna diferencia.

“Eso soy yo.
Un umbral
con rótulos de gas neón
un umbral brillando
a lo lejos,
un umbral
brillando en la altanera
noche
eso soy yo”.

Enlaces:

Visiten el blog de Magdalena Camargo: Madzia Ghest

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s